Presentación
En el año 2015 Naciones Unidas aprobaba la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una estrategia diseñada para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todo el mundo, sin dejar a nadie atrás. Dicha Agenda cuenta con 17 objetivos, entre los que destaca el Objetivo 4 que pretende garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas las personas.
El VI Estudio sobre la Inclusión de Personas con Discapacidad en el Sistema Universitario Español, realizado por la Fundación Universia, ofrece una valiosa visión sobre la situación de las personas con discapacidad en el sistema universitario español. Este estudio del 2023, revela tanto avances como desafíos en materia de inclusión. En el curso 2021-2022, se matricularon 22.156 personas con discapacidad (el 1,6% del estudiantado total ). Esta tasa ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años. Aunque este aumento es una señal positiva, la representación de este colectivo aún se encuentra por debajo de la proporción de la población general. Se constata que en el curso 2019-2020, la cifra era inferior (el 1’5 del total). Este aumento demuestra que las políticas de accesibilidad y los servicios de apoyo están teniendo un efecto positivo en el acceso a la educación superior
La educación inclusiva en la Universidad es un pilar fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades y el pleno desarrollo de todas las personas. Dar respuesta a este derecho tiene beneficios tanto para las personas con discapacidad como para la Universidad y la sociedad.
Beneficios para las personas con discapacidad:
•Acceso a la educación superior
•Desarrollo personal y profesional
•Autonomía e independencia
•Inclusión social
Beneficios para la universidad y la sociedad:
•Diversidad y enriquecimiento: Aporta diversidad a las aulas, enriqueciendo el aprendizaje y fomentando la creatividad y la innovación.
•Formación de profesionales más competentes: El alumnado con discapacidad aporta diferentes perspectivas y habilidades, lo que contribuye a formar profesionales más completos y capaces de adaptarse a entornos diversos.
•Cumplimiento de los derechos humanos: Garantiza el derecho a la educación de todas las personas, tal y como se establece en la Convención Internacional